El pie diabético es una de las complicaciones más graves de la diabetes, causada por la mala circulación y la pérdida de sensibilidad en los pies. Pequeñas heridas pueden transformarse en úlceras profundas que, si no se tratan a tiempo, pueden llevar a la amputación. Por eso, la atención temprana y los tratamientos regenerativos son fundamentales.
La bota de ozono: desinfección y regeneración en cada sesión

La terapia con bota de ozono consiste en aplicar gas ozono de forma localizada en el pie afectado. Este potente agente natural elimina bacterias, hongos y virus, al mismo tiempo que estimula la oxigenación de los tejidos y acelera la cicatrización. Es una alternativa segura y efectiva que favorece la regeneración celular desde las primeras sesiones.
Oxigenoterapia: oxígeno puro para sanar desde dentro
Con este tratamiento, el paciente respira oxígeno al 100% puro a una presión superior a la atmosférica. Esto permite que el oxígeno llegue a zonas donde antes la sangre no podía circular adecuadamente, reactivando la microcirculación, reduciendo la inflamación y potenciando la defensa del cuerpo frente a infecciones.

Evitar la amputación es posible con un tratamiento integral
La combinación de la bota de ozono y la oxigenoterapia hiperbárica ofrece resultados notables en pacientes con pie diabético, logrando evitar amputaciones en muchos casos. Con la supervisión médica adecuada, este enfoque integral no solo salva extremidades, sino que también mejora la calidad de vida y el bienestar general del paciente.






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